
La nutrición volvió a ocupar un lugar central en la agenda vinculada al bienestar, la sanidad y la producción animal. Ya no se limita al cuidado de mascotas, sino que también abarca a los animales de producción, cuyo rendimiento depende cada vez más de dietas precisas y formuladas con respaldo técnico.
En ese marco, la Cámara Argentina de Empresas de Nutrición Animal (CAENA) presentó la Semana del Animal, una iniciativa que propone extender la tradicional conmemoración a siete días de concientización sobre el impacto de la alimentación en la vida de todos los animales.
Desde la entidad destacan que una dieta adecuada no solo aporta energía, sino que influye directamente en la salud, la longevidad, la eficiencia productiva y la calidad del producto final.
En el ámbito de las mascotas, los avances en medicina veterinaria y nutrición han permitido mejorar tanto la expectativa como la calidad de vida de perros y gatos. La médica veterinaria Betiana Colabianchi explicó que “un alimento balanceado cubre de manera precisa los requerimientos nutricionales de cada animal, según su especie, edad, tamaño y nivel de actividad”.
Estos alimentos están diseñados para ser completos, integrando proteínas, carbohidratos, lípidos, vitaminas y minerales en proporciones adecuadas. Este equilibrio contribuye a prevenir deficiencias, fortalecer el sistema inmunológico y mejorar la condición corporal.
Además, la especialista subrayó que la nutrición cumple funciones clave más allá del aporte energético, al influir en procesos como la respuesta inmune, el microbioma intestinal y la expresión genética.
Impacto en la producción
La nutrición también resulta estratégica en los sistemas productivos. En animales destinados a la producción de alimentos, incide en la eficiencia, la sanidad, el bienestar y la calidad final.
En Argentina, el consumo de carne de pollo ronda los 48 kilos por habitante al año, mientras que el consumo de huevos alcanza aproximadamente las 398 unidades per cápita. En este contexto, las aves se destacan por su alta capacidad de transformar alimento en proteína de calidad, lo que vuelve determinante una alimentación ajustada a requerimientos específicos.
El médico veterinario Agustín De Cristofaro señaló que “las aves son animales de alto rendimiento, comparables con atletas, que requieren una nutrición precisa para expresar todo su potencial productivo”.
Si bien dietas basadas en maíz y soja cubren gran parte de las necesidades, requieren ajustes con aminoácidos, vitaminas, minerales, enzimas y probióticos para optimizar resultados.
Ciencia, tecnología y responsabilidad
En el país se faenan más de 2 millones de pollos por día, y el stock de gallinas ponedoras se aproxima a un animal por habitante. En este escenario, la alimentación representa un componente clave, tanto por su impacto en los costos como en la sanidad y calidad del producto final.
Desde el sector destacan que el principal desafío es lograr un equilibrio nutricional preciso que acompañe los altos niveles de exigencia productiva, donde la ciencia y la tecnología cumplen un rol fundamental.
Finalmente, desde CAENA advierten sobre los riesgos de adoptar dietas sin respaldo técnico, remarcando que cualquier cambio en la alimentación debe contar con asesoramiento profesional.
La Semana del Animal propone así una mirada integral que abarca tanto a las mascotas como al sistema agroalimentario, destacando que detrás de cada animal saludable hay decisiones nutricionales que impactan en su bienestar y en la calidad de los alimentos que llegan a la mesa.