
Durante esta semana, el Recinto de Operaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario fue escenario de un nuevo hito para el mercado ganadero argentino con la realización del segundo remate de 2026 de Rosgan.
El evento, que ya se consolidó como una referencia clave para la invernada a nivel nacional, reunió a las diez firmas consignatarias que integran el mercado y puso a la venta un volumen cercano a las 11.000 cabezas, ratificando el dinamismo y la profundidad de la plaza.
Un momento histórico para el productor
La demanda volvió a mostrar una firmeza excepcional y dejó cifras que explican por qué el productor atraviesa uno de los mejores momentos de las últimas décadas. El precio promedio del ternero alcanzó los $6.222, superando por primera vez de manera sostenida la barrera de los 4 dólares, un nivel que marca un hito sin precedentes en la memoria del sector ganadero argentino.
Este valor no fue un hecho aislado: todas las categorías registraron subas en comparación con enero y, con mayor fuerza aún, respecto de diciembre de 2025. Cabe recordar que el último mes del año pasado cerró con un volumen muy elevado de invernada vendida, que no logró enfriar los precios, demostrando la solidez estructural de la demanda. Así, 2026 inaugura una nueva etapa para el negocio ganadero, con valores que parecen encontrar sustento más allá de factores coyunturales.
El contexto internacional empuja los precios
Uno de los principales motores de este escenario es el mercado externo. La ganadería mundial atraviesa una situación de demanda internacional insatisfecha, combinada con restricciones de stock en países exportadores clave, como Estados Unidos, donde la recomposición del rodeo llevará varios años. Esta escasez global eleva la competencia por la carne y, en consecuencia, mejora las condiciones para países con capacidad exportadora.
En este contexto, Argentina se encuentra en una posición estratégica, respaldada por acuerdos internacionales favorables. La Cuota China continúa siendo un pilar fundamental para la colocación de carne, mientras que el acuerdo con Estados Unidos abre oportunidades relevantes en un mercado exigente pero de alto valor. Aunque el acuerdo Unión Europea–Mercosur sigue demorado por cuestiones judiciales y políticas, el destino europeo se mantiene firme, impulsado por la caída de sus stocks internos y las severas regulaciones ambientales y productivas que limitan su producción local.
Desafíos estructurales de la cadena ganadera
Las buenas noticias del mercado global y la demanda interna sostenida contrastan con problemas estructurales que atraviesa la cadena. Por un lado, la faena muestra una tendencia a la baja, y por otro, el stock nacional continúa estancado, con dificultades para superar los 51 millones de cabezas. Esta combinación genera tensiones crecientes entre los distintos eslabones del negocio.
Si bien el precio del ternero por encima de los cuatro dólares representa una excelente noticia para el productor, se convierte en un desafío complejo para los frigoríficos exportadores. Estas empresas enfrentan crecientes dificultades para conseguir hacienda en cantidad y calidad suficiente, al tiempo que deben cubrir costos fijos operativos cada vez más elevados, en un contexto de márgenes ajustados.
Impacto en el mercado interno
En el plano doméstico, la demanda también se ve obligada a asimilar valores más altos, que se reflejan con claridad en el mercado de Cañuelas, pero que encuentran resistencia al trasladarse plenamente a los mostradores. Este desfasaje genera tensiones en el consumo interno, especialmente en un contexto de poder adquisitivo aún frágil, y obliga a la cadena comercial a buscar equilibrios entre precio, volumen y rentabilidad.
Próximos remates y agenda de Rosgan
La actividad de Rosgan continúa con una agenda intensa en distintos puntos del país. Este mismo miércoles, se llevará a cabo un remate en Santa Rosa (La Pampa), a cargo de la consignataria Colombo y Colombo, con una oferta estimada de 6.700 cabezas. En tanto, el viernes 20 de febrero, el mercado desembarcará en Curuzú Cuatiá (Corrientes), de la mano de la firma Gananor Pujol, en el marco de la tradicional Exposición del Ternero Correntino, uno de los eventos más relevantes para la invernada del nordeste argentino.
En síntesis, el segundo remate de Rosgan 2026 no solo confirmó la fortaleza del mercado ganadero, sino que también dejó en evidencia los desafíos de mediano y largo plazo que deberá enfrentar la cadena para sostener este nuevo nivel de precios, equilibrando producción, industria, exportaciones y consumo interno en un escenario global cada vez más competitivo.