
La Comisión Nacional de la Competencia (CONACOM) de Paraguay puso bajo la lupa la estructura del mercado cárnico nacional tras la publicación, a fines de 2025, de un informe que evidencia un alto grado de concentración en la industria frigorífica.
Según el documento, cerca del 70% de la faena de ganado bovino se encuentra en manos de apenas tres frigoríficos, una situación que encendió alertas sobre el posible impacto de esta estructura en la formación de precios y en el funcionamiento competitivo del sector.
El informe también destaca que aproximadamente el 90% de la producción cárnica paraguaya se destina a la exportación, lo que implica una fuerte vinculación de los precios internos con los valores internacionales. Esta dinámica, si bien favorece el ingreso de divisas y consolida el posicionamiento de Paraguay como exportador de carne, tiene efectos directos sobre el mercado interno, particularmente en los precios que enfrentan los consumidores locales.
En este contexto, la CONACOM sugiere la necesidad de implementar medidas que permitan fortalecer la participación de pequeños y medianos ganaderos, así como reactivar mataderos locales, con el objetivo de incrementar la oferta destinada al consumo interno y reducir presiones alcistas sobre los precios.
A partir de estos hallazgos, el organismo inició una investigación preliminar de oficio para analizar el elevado grado de concentración en la industria frigorífica y sus posibles efectos tanto en la compra de ganado en pie como en la venta de carne, ya sea en el mercado interno o en el externo. El foco de la investigación no está puesto en la regulación de precios, sino en determinar si la estructura actual del mercado podría estar facilitando conductas anticompetitivas, tales como acuerdos de precios, prácticas de coordinación tácita o el ejercicio abusivo de poder de mercado.
El análisis de la CONACOM abarca dos eslabones clave de la cadena cárnica. Por un lado, el mercado de compra de ganado en pie presenta características propias de un oligopsonio, es decir, una situación en la que pocos compradores concentran gran parte de la demanda.
En este escenario, los frigoríficos de mayor tamaño pueden tener una influencia significativa sobre los precios que reciben los productores ganaderos, especialmente los de menor escala, que cuentan con menos alternativas de comercialización.
Por otro lado, en el eslabón de venta de carne —tanto para el consumo local como para la exportación— se observa una estructura cercana al oligopolio, con un número reducido de empresas dominando la oferta. Esta configuración puede facilitar la coordinación entre actores, ya sea de forma explícita o implícita, y limitar la competencia efectiva, afectando tanto a consumidores como a productores.
El director de Investigación de la CONACOM, Ricardo Gavilán, subrayó que la mera existencia de concentración no constituye por sí misma una infracción a la ley de competencia. No obstante, advirtió que este tipo de estructuras de mercado pueden generar condiciones propicias para prácticas prohibidas. “Nuestro rol no es regular precios, sino proteger la competencia efectiva”, señaló, enfatizando que el objetivo del organismo es garantizar que las empresas compitan en igualdad de condiciones y que los beneficios de la competencia se trasladen a toda la cadena productiva.
De acuerdo con los estudios de mercado analizados por la institución, un reducido grupo de frigoríficos exportadores concentra cerca del 70% de la faena y de la comercialización de carne en Paraguay. Este dato refuerza la necesidad de un análisis técnico profundo que permita evaluar si el comportamiento de estas empresas responde a dinámicas competitivas normales o si, por el contrario, existen indicios de prácticas que restrinjan la competencia.
Actualmente, la investigación se encuentra en una etapa preliminar, orientada a la recolección y análisis de información. Sin embargo, desde la CONACOM no descartan que, en función de los resultados obtenidos, se avance hacia la apertura de un sumario administrativo. Esto implicaría el inicio de una investigación formal por eventuales prácticas anticompetitivas, con posibles sanciones en caso de comprobarse infracciones a la normativa vigente.
En el sector ganadero paraguayo, tanto productores como gremios vienen manifestando desde hace tiempo su preocupación por el poder de mercado de los grandes frigoríficos y su influencia en los precios del ganado. Muchos pequeños y medianos productores señalan dificultades para negociar condiciones favorables y reclaman mayor transparencia en la formación de precios.
En este contexto, la intervención de la CONACOM busca aportar claridad técnica y jurídica, diferenciando entre los efectos propios de una estructura concentrada —que pueden ser resultado de economías de escala, inversiones o ventajas competitivas legítimas— y aquellas conductas que vulneran la libre competencia y perjudican al conjunto del mercado.
El resultado de esta investigación podría tener un impacto significativo en la dinámica del mercado cárnico paraguayo, un sector estratégico tanto para la economía nacional como para el posicionamiento internacional del país como exportador de carne. Eventuales recomendaciones o medidas derivadas del análisis podrían influir en la relación entre frigoríficos y productores, en la oferta destinada al mercado interno y, en última instancia, en los precios que pagan los consumidores paraguayos.