
El test portátil para la detección de la tuberculosis bovina, desarrollado por especialistas del CONICET, la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) y la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), es una innovadora herramienta que promete revolucionar el diagnóstico de esta enfermedad que afecta al ganado.
La tuberculosis bovina, causada por Mycobacterium bovis, puede transmitir a través de la vía respiratoria y digestiva, afectando no solo a bovinos, sino también a otros animales y a las personas.
A diferencia de los métodos tradicionales, como el ensayo de la tuberculina cutánea o ELISA, el test presenta varias ventajas. Es más económico, rápido, y portátil, permitiendo la detección cuantitativa sin necesidad de los ensayos ELISA adicionales para casos dudosos. Además, el test no requiere de solventes en grandes cantidades, lo que lo hace más accesible y menos contaminante.
El funcionamiento del test se basa en un sensor portátil con un electrodo impreso modificado con nanopartículas de oro, que se une a los anticuerpos específicos presentes en los animales infectados. Al detectar estas uniones, el test mide las variaciones en las propiedades eléctricas de la superficie del sensor, lo que permite identificar la presencia de la tuberculosis y hasta su concentración.
Este desarrollo ha demostrado ser altamente sensible y preciso en pruebas con muestras reales de suero bovino, mostrando una gran fiabilidad para la detección de la enfermedad. A pesar de los resultados positivos, los investigadores señalan la importancia de conseguir inversores para llevar la tecnología del laboratorio al mercado y facilitar su acceso a productores y veterinarios, con el fin de mejorar la salud animal y el control de la enfermedad en el sector ganadero.