
El sector agrícola nacional y regional enfrenta importantes desafíos debido a la inestabilidad climática y la proliferación de la chicharrita y el spiroplasma.
Estos factores están afectando los mercados de la soja y el maíz, según el último reporte de la Bolsa de Cereales de Córdoba.
Maíz:
La CONAB estima una disminución en el área sembrada de maíz
para la campaña 2023/24 en Brasil, así como una disminución en la producción,
especialmente en el maíz safrinha.
Se espera una producción de maíz safrinha para este ciclo
alrededor de los 87 millones de toneladas, casi un 15% menos que la campaña
anterior.
En Argentina, se estima una producción de alrededor de 57
millones de toneladas de maíz.
Las condiciones del maíz en Argentina muestran un incremento
en comparación con la campaña pasada, pero la presencia de spiroplasma está
generando incertidumbre y podría aumentar la volatilidad en el mercado.
En el mercado de Chicago, se observa una corrección al alza
en el precio del maíz después de un período de tendencia bajista. Los fondos
especulativos han ajustado algunas de sus posiciones, aunque todavía muestran
una tendencia a la venta neta.
Soja:
En Brasil, la cosecha de soja está en un 62% sobre el área
destinada al cultivo, similar al ciclo anterior. Se espera una producción de
146,8 millones de toneladas, con una ligera disminución respecto a las
estimaciones anteriores.
En Argentina, se estima una producción de soja de alrededor
de 50 millones de toneladas para esta campaña.
Las condiciones de la soja en Argentina son mayormente
normales a buenas.
Al igual que con el maíz, el mercado de la soja ha
experimentado una corrección al alza después de un período de tendencia
bajista. También se observa una disminución en las posiciones vendidas netas de
los fondos especulativos en Chicago.
En resumen, la inestabilidad climática y la aparición de
enfermedades como el spiroplasma están generando incertidumbre en los mercados
agrícolas, especialmente para el maíz en Argentina. Sin embargo, se observa
cierta corrección al alza en los precios tanto de la soja como del maíz después
de períodos bajistas, aunque la volatilidad puede persistir debido a estos
factores.