
Si el clima acompaña, el maíz anticipa una campaña con
potencialidad para romper todos los récords de exportación en el 3er trimestre
y un ingreso de dólares por 8.177 M en 2024.
Las previsiones para la nueva campaña de maíz 2023/24, que
arranca formalmente en marzo, comienza alejado los temores de un empalme
complicado entre cosechas post sequía.
El stock de grano en manos de acopios, industriales y
exportadores alcanzaba, al 1ro de enero, a 11,5 millones de toneladas, apenas
por debajo de los 11,9 Mt de enero del año pasado y el segundo volumen más alto
en los registros, según datos oficiales.
Así, pese a la feroz sequía (y caída de los embarques en
2023), el eslabón comercial tendría maíz suficiente para terminar cómodo el
ciclo en curso y dar el puntapié inicial al nuevo año, lo que se llama empalme
de cosechas.
Con relación a la oferta del nuevo ciclo, la reciente
corrección al alza de GEA-Guía Estratégica para el Agro de esta Bolsa estima la
producción de maíz 2023/24 en su nivel más alto de la historia, con 59 millones
de toneladas.
Sí se le suma a ese volumen un carry over del ciclo previo, estimado en 4,3 Mt,
arroja una ponibilidad total del grano de 63,3 Mt, un stock récord que supera en un 50% la oferta del año
anterior.
Sí toma como fecha de corte el 30 de octubre en 2023, se había completado el 29% de la siembra
sobre el área de intención, apenas por encima del 26% del año anterior, pero
muy retrasado respecto de los años anteriores.
La siembra de maíz temprano cubrió una superficie de 3
millones de hectáreas, 300.000 más que el año anterior pero aún por debajo de
los 3,7 M ha promedio de los 5 años previos.
Este maíz es el que será cosechado entre fines de febrero y
abril de 2024, en tanto que el pico de la cosecha tardía (que corresponde al
maíz sembrado en torno a diciembre de 2023) se espera para julio de 2024.
Según los rindes proyectados, se puede prever una producción
de maíz temprano de 22,9 millones de toneladas y una producción de maíz tardío
2023/24 de 36,1 Mt, cuya regionalización se muestra en el mapa adjunto.
De mantenerse estas proyecciones, con una política comercial
estable en 2024, desde la BCR se estima que el período más álgido para la logística
de exportación, será el período comprendido entre el segundo y tercer trimestre
de 2024, cuando los embarques del cereal se ubiquen en 11,5 y 15,6 M/t,
respectivamente. Los volúmenes proyectados para embarcar en el tercer trimestre
de este año, indicaría un 60% más que los embarques realizados en igual período
de 2023.
Los ingresos proyectados
Las proyecciones previstas en materia de ingresos de
divisas, podrían alcanzar a los US$
8.177 millones, un 31% por encima del año anterior, con los actuales precios
para este período.
Para el trimestre enero-marzo se proyectan exportaciones por US$ 1.302 millones, monto que prácticamente podría duplicarse en el segundo trimestre y alcanzar su máximo anual en el tercer trimestre, con US$ 3.101 millones. Para el último trimestre de 2024, en tanto, se exportaría maíz por US$ 1.428 millones.
El incremento interanual del valor exportado en cada uno de los trimestres, desde el segundo y el cuarto de 2024, alcanzaría a 45%, 35% y 57%, respectivamente, con relación a los trimestres equivalentes a la campaña 2022/23.
En el área comercial, las ventas al exterior anticipadas
para la campaña 2023/24 suman 16,13 M/t. Los llevan adquiridos en el mercado
interno un total de 7,3 M/t de maíz. De este último volumen, apenas 1,6 M/t
tiene precio en firme, restando fijar precio a 5,7 millones de las toneladas
adquiridas