
«Si bien es una especie común en la zona, en los últimos
años el nivel de infestación y las condiciones relacionadas con su manejo han
aumentado marcadamente, lo que llevó a recibir consultas importantes y sin
tener información o antecedentes previos optamos por interiorizarnos más en la
temática«, dijo el ingeniero Camilo Montes (AER General Pico- INTA).
Se realizó el 12 de diciembre una jornada a campo con
demostración en dos establecimientos rurales próximos a General Pico para mostrar
distintas alternativas para el control de Morenita (Bassia scoparia). Además,
surgieron otros temas como el carryover (considerando el tiempo que un
herbicida permanece en el suelo en concentraciones fitotóxicas para el cultivo
siguiente) y el control de malezas sobre la producción en zonas periurbanas.
Allí estuvieron trabajando junto a la ingeniera Jorgelina Montoya (EEA Anguil-
INTA).
El ingeniero señaló que a nivel mundial (en Canadá y EE.UU.)
se han reportado 56 casos de poblaciones de esta maleza resistes a herbicidas,
entre ellos a ALS, Auxinas, Glifosato y PSII. Hace 10 días se confirmó la
resistencia múltiple a herbicidas de la familia de las imidazolinonas y
sulfonilureas (ALS) más Glifosato (EPSPS), en el partido de Adolfo Alsina
(oeste de la provincia de Buenos Aires).
Montes indicó que las estrategias que se vienen probando
incluyen barbecho químico, como alternativas de quemado, y también manejos
asociados a pre- emergentes y post- emergentes de los cultivos como trigo, soja
y girasol. En esta jornada la demostración incluyó a los dos últimos cultivos
con barbechos químicos, mientras se analizan otras opciones para el control de
Morenita en maíz.
«Los ensayos mostraron resultados positivos en las
diferentes condiciones y próximamente van a estar publicados«, afirmó a RD.
Acerca de la problemática relacionada con las
precipitaciones, ocurridas desde enero al 10 de diciembre, con una acumulación
cercana a los 460 milímetros, que representan un 40% menos de la media
histórica de la zona, Montes indicó que esa falta de humedad junto con los
suelos arenosos y la baja cantidad de materia orgánica de los ambientes
contribuyen al carryover.
«La acumulación de los herbicidas usados para el barbecho
químico da como resultado la persistencia de los productos en el suelo, y eso
genera daños imprevistos en la siembra de los cultivos subsiguientes. Esto nos
lleva a una situación compleja porque vimos muchos reportes de casos de
carryover«, manifestó.