
Eduardo Malis, un experto en carne vacuna, enfatiza que el problema principal del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) no es la discusión sobre la obligatoriedad del financiamiento, sino la urgente necesidad de reformar el IPCVA para alinearlo con una política de promoción de carnes más eficaz.
Malis señala que los competidores de Argentina, como Estados Unidos, Australia y Uruguay, han desarrollado modelos de promoción que combinan financiamiento sólido, investigación y desarrollo, y una mayor participación del estado, lo que contrasta con el modelo argentino que carece de una política nacional integrada y resulta en un bajo presupuesto y en la insatisfacción de los productores con los resultados.
El IPCVA, diseñado como un ente de derecho público no estatal, enfrenta críticas por su estructura de representación obsoleta, su escasa intervención estatal en la formulación de estrategias, y una falta de objetivos claros tanto para el mercado interno como para las exportaciones. A pesar del financiamiento obligatorio que recibe, Malis sugiere que los resultados no justifican el costo, y que sería esencial fortalecer el instituto reformándolo en lugar de eliminarlo.
Las propuestas de Malis para mejorar la situación incluyen aumentar la participación del estado en la toma de decisiones, modernizar la gobernanza del IPCVA, destinar esfuerzos al mercado interno, unificar áreas dispersas en el gobierno, aumentar el presupuesto y potenciar la marca país, buscando diferenciar los productos argentinos a través de atributos certificables. Esto se presenta como una estrategia necesaria para mantener la competitividad en un mercado cada vez más exigente.