
El reconocido jurado estadounidense evaluó los ejemplares de la raza Holando en la 119ª ExpoRural de Rafaela y resaltó la calidad de las ubres, la funcionalidad y la adaptación del ganado argentino a los sistemas de producción locales.
La 119ª ExpoRural de Rafaela y la Región tuvo como uno de sus principales atractivos la participación del especialista estadounidense Ryan Krohlow, quien fue convocado como jurado internacional de la raza Holando. Durante las jornadas del viernes y sábado, el clasificador tuvo a su cargo la evaluación de los ejemplares presentados en pista y aprovechó la oportunidad para analizar la evolución que experimentó la genética bovina argentina en los últimos años.
Con una amplia experiencia en la selección de ganado lechero, Krohlow encontró numerosas similitudes entre los animales argentinos y los que habitualmente observa en Estados Unidos. Según explicó durante su visita, el intercambio de genética y la utilización de reproductores de características similares contribuyeron a una progresiva uniformidad en los rodeos de distintos países.
Uno de los aspectos que más valoró durante la jura fue la evolución de las ubres. El especialista destacó especialmente aquellas que presentaron mayor amplitud, buena definición y un adecuado ligamento suspensorio, características consideradas fundamentales para la funcionalidad y la vida productiva de las vacas.
También puso el foco en la conformación general de los animales y en la relación entre las características físicas de los ejemplares y el sistema productivo en el que se desenvuelven. En ese sentido, consideró que las condiciones de manejo y alimentación tienen una influencia directa sobre el desarrollo y la funcionalidad del rodeo.
La importancia de la funcionalidad
Uno de los puntos que despertó el interés del jurado fue el desplazamiento de los animales. Krohlow marcó diferencias entre el estado articular observado en algunas vacas argentinas y el de ejemplares de Estados Unidos, y vinculó parte de esa condición con los sistemas de producción.
En particular, destacó la tonificación muscular que presentan animales acostumbrados a desplazarse en sistemas de pastoreo. A su criterio, las caminatas sobre terreno natural generan una preparación diferente a la de los animales que permanecen durante mayor cantidad de tiempo sobre superficies de cemento.
Durante la evaluación también seleccionó como uno de los ejemplares destacados a un toro colorado, cuya elección estuvo relacionada fundamentalmente con sus condiciones estructurales y funcionales. De esta manera, dejó en claro que el color del pelaje no fue un factor determinante frente a las características que hacen a la aptitud del reproductor.
La participación de Krohlow en Rafaela tuvo además un significado especial dentro de su agenda internacional, ya que su labor en la pista de la ExpoRural funcionó como una instancia previa a su participación en la World Dairy Expo de Madison, uno de los principales encuentros mundiales vinculados a la producción lechera.
El especialista explicó que una de las particularidades de su tarea como jurado consiste en evaluar a los animales sin conocer previamente quiénes son sus propietarios. De esa manera, la observación se concentra exclusivamente en las características de cada ejemplar, especialmente en aspectos vinculados con la flexibilidad, la conformación y la funcionalidad.
Una mirada desde la experiencia productiva
Más allá de su actividad como jurado, Krohlow también compartió aspectos de su experiencia como productor. Actualmente administra junto a su familia una cabaña de aproximadamente 50 vacas en Estados Unidos, bajo un esquema de trabajo compartido.
Durante su estadía en Argentina mencionó también las condiciones económicas de la actividad en su establecimiento, con un precio promedio de alrededor de 32 centavos de dólar por litro de leche.
Su recorrido personal le permitió aportar una mirada que combina la selección genética con la realidad cotidiana de la producción. Desde sus primeros pasos en un pequeño establecimiento familiar hasta convertirse en jurado internacional, Krohlow construyó una trayectoria vinculada estrechamente con la ganadería lechera.
En Rafaela, además de evaluar los ejemplares y aportar sus conocimientos técnicos, valoró especialmente la presentación de los animales y la docilidad demostrada en pista. Pero también aprovechó su paso por la exposición para reconocer el esfuerzo cotidiano que realizan productores, trabajadores y operarios argentinos para sostener la actividad.
Su presencia en la 119ª ExpoRural de Rafaela permitió así establecer un puente entre la genética y los sistemas productivos de Argentina y Estados Unidos, pero también dejó una valoración sobre el trabajo que existe detrás de cada animal que llega a una pista de exposición: años de selección, manejo, alimentación y dedicación de productores y familias vinculadas a la actividad lechera.