
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) actualizó el sistema oficial de diagnóstico serológico de la brucelosis bovina al incorporar la prueba de inmunocromatografía de flujo lateral en leche como herramienta complementaria para fortalecer la vigilancia epidemiológica de la enfermedad.
La medida fue establecida mediante la Resolución 656/2026, publicada en el Boletín Oficial, que modifica la normativa vigente desde 2006 en el marco del Plan Nacional de Control y Erradicación de Brucelosis Bovina.
Según informó el organismo, la incorporación de esta técnica permitirá optimizar el monitoreo sanitario mediante el análisis de muestras de leche, que ya forman parte del Sistema de Vigilancia Epidemiológica previsto por el plan nacional.
Una nueva herramienta para detectar la enfermedad
La resolución incorpora oficialmente la prueba de inmunocromatografía de flujo lateral en leche al listado de métodos diagnósticos aceptados por el SENASA. Se trata de un ensayo rápido que complementará las herramientas ya disponibles para la detección de la enfermedad.
El organismo explicó que la técnica fue validada por la Dirección General de Laboratorios y Control Técnico (DGLyCT), que verificó que cumple con los estándares de sensibilidad y especificidad necesarios para el uso de kits comerciales.
El objetivo es fortalecer la vigilancia permanente de la brucelosis bovina, una enfermedad de gran impacto sanitario y económico que afecta a los rodeos y que, además, representa un riesgo para la salud pública por tratarse de una zoonosis.
Laboratorios habilitados y trazabilidad digital
La normativa establece que todas las pruebas oficiales deberán realizarse exclusivamente en laboratorios de la Red Nacional de Laboratorios de Controles Analíticos Oficiales (REDLAB) habilitados por el SENASA.
Asimismo, los resultados deberán ser registrados e informados a través de los sistemas informáticos oficiales del organismo. Entre ellos se encuentra el Sistema Integral de Gestión de Actas de Toma de Muestras (SIGATM), que permite registrar la extracción, el envío y la trazabilidad de las muestras oficiales, fortaleciendo el control sanitario y la transparencia del proceso.