
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) derogó más de 40 resoluciones y disposiciones vinculadas con la sanidad vegetal, en el marco del proceso de revisión y simplificación normativa impulsado por el Gobierno nacional. La medida fue oficializada mediante la Resolución 591/2026, publicada en el Boletín Oficial.
La decisión alcanza normas dictadas entre 1964 y 2025 que, según explicó el organismo, habían quedado obsoletas, fueron reemplazadas por regulaciones posteriores o habían agotado su vigencia. El objetivo es consolidar un marco regulatorio más claro, actualizado y accesible para productores, exportadores y demás actores de la cadena agroalimentaria.
Revisión y modernización normativa
En los fundamentos de la resolución, el SENASA indicó que la medida se enmarca en las políticas de modernización del Estado y de desregulación administrativa impulsadas por la Ley Bases, el DNU 70/2023 y el Plan de Modernización del Estado.
Tras revisar su inventario normativo, el organismo detectó disposiciones que ya no cumplían una función operativa o que habían sido absorbidas por nuevas regulaciones. Según explicó, mantenerlas vigentes solo generaba superposiciones y una mayor complejidad administrativa.
Asimismo, destacó que la actualización del Digesto Normativo busca brindar mayor seguridad jurídica y facilitar el acceso a la normativa vigente para todos los operadores del sector.
Qué normas fueron derogadas
La Resolución 591/2026 deja sin efecto normas relacionadas con:
- Certificados fitosanitarios.
- Programas específicos de exportación.
- Formularios administrativos.
- Tratamientos cuarentenarios.
- Procedimientos para la importación y exportación de material vegetal.
- Comisiones asesoras y unidades técnicas que habían perdido vigencia.
También fueron derogadas diversas declaraciones de alerta y emergencia fitosanitaria emitidas para enfrentar plagas específicas cuyos plazos ya habían vencido o que fueron reemplazadas por nuevas regulaciones.
Entre ellas se encuentran medidas vinculadas a la Langosta Sudamericana, la Lobesia botrana, el Virus Rugoso del Tomate, la Mosca de los Frutos, la Tucura Sapo y otras plagas de relevancia para la producción agrícola.
Sin cambios en los controles sanitarios
El SENASA aclaró que esta depuración normativa no implica una reducción de los controles fitosanitarios ni modifica las competencias del organismo.
Por el contrario, sostuvo que la iniciativa busca eliminar regulaciones que ya no resultaban necesarias, manteniendo plenamente vigente el sistema de protección sanitaria vegetal.
Según el organismo, la simplificación permitirá mejorar la operatividad, reducir cargas administrativas innecesarias y ofrecer un esquema regulatorio más transparente, ordenado y coherente con la normativa actualmente vigente.
Con esta decisión, el SENASA continúa avanzando en la revisión de su marco reglamentario con el propósito de eliminar disposiciones históricas que perdieron actualidad y consolidar un sistema normativo más simple para el comercio interior y exterior de productos agroalimentarios.