
El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró una baja del 0,5% en mayo respecto de abril, según un análisis del IERAL de Fundación Mediterránea elaborado sobre datos del INDEC. El informe señala que la economía continúa atravesando un período de bajo crecimiento y elevada volatilidad, con alternancia de meses de recuperación y retroceso.
La contracción mensual alcanzó a ocho de las diez principales actividades económicas. Los mayores descensos se observaron en el sector agropecuario, la intermediación financiera y el transporte y las comunicaciones. En contraste, los rubros de electricidad, agua y gas, junto con minas y canteras, lograron registrar mejoras.
Pese a la caída de mayo, el sector agropecuario mantiene un desempeño positivo en el período acumulado. Desde noviembre de 2023, la actividad del campo creció 19%, ubicándose entre las de mayor recuperación. Solo fue superada por la minería, con un avance del 27,5%, y la intermediación financiera, que acumuló una mejora del 21,5%.
En la industria manufacturera el panorama continúa siendo más complejo. La producción de mayo se ubicó 4,2% por debajo del nivel registrado en noviembre de 2023 y cayó 5,7% en comparación con el mismo mes del año anterior. Dentro del sector, alimentos y bebidas se destacó como una excepción, con un crecimiento acumulado del 5,3%.
En el otro extremo se ubicó la fabricación de maquinaria y equipo, cuya producción disminuyó 20,1%, reflejando las dificultades que enfrentan distintos segmentos industriales por la debilidad del consumo interno, la competencia de productos importados y problemas estructurales de competitividad.
Las exportaciones ganan protagonismo
El informe también destaca el creciente peso del sector externo en la economía. Las exportaciones explicaron el 24,4% del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), la participación más elevada desde 2004 y 2005.
Entre los rubros con mejor desempeño sobresalieron combustibles y energía, con un incremento interanual del 43%, seguidos por las Manufacturas de Origen Industrial (MOI), que crecieron 28%.
Los complejos agroindustriales también tuvieron un aporte significativo. Los productos primarios aumentaron sus exportaciones un 24%, mientras que las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) registraron un crecimiento del 15%. Además, las actividades que mostraron retrocesos representaron apenas el 2% del total exportado.
De acuerdo con el IERAL, este escenario confirma el papel estratégico de los complejos exportadores, especialmente la agroindustria, para generar divisas y sostener la actividad económica en un contexto interno que aún muestra señales de debilidad. El desafío, señalan los especialistas, será extender ese dinamismo al resto de los sectores productivos, impulsar nuevas inversiones y fortalecer los encadenamientos industriales.