
Según el informe de FADEEAC, en marzo de 2026 los costos del transporte de cargas aumentaron 10,15%, marcando el mayor incremento mensual en más de dos años.
Se trata además del primer aumento de dos dígitos en 26 meses. En el primer trimestre, la suba acumulada llega al 15%, mientras que en los últimos 12 meses el avance fue del 48%.
El principal factor detrás del aumento fue el gasoil, que en marzo registró una suba del 24,7% y en algunos casos superó el 27%. Este insumo representa cerca del 35% de los costos totales del transporte, y su precio alcanzó alrededor de US$ 1,60 por litro, uno de los valores más altos de la región.
Desde el sector señalaron que en un solo mes se concentró más de la mitad de toda la suba registrada durante 2025, lo que refleja la velocidad del ajuste. Entre las causas, mencionan la suba del petróleo a nivel internacional, los conflictos en Medio Oriente, una menor desacoplación de los precios locales respecto del mercado global y problemas estructurales como los altos costos logísticos y el deterioro de la infraestructura vial.
El impacto se siente especialmente en el campo, justo antes de la cosecha gruesa, ya que encarece el traslado de granos, reduce los márgenes de los productores y presiona sobre toda la cadena agroindustrial. En un país donde más del 90% de la carga se mueve por camión, el efecto termina extendiéndose a buena parte de la economía.
Desde el transporte advierten que el escenario es crítico: las subas se producen muy rápido, resulta difícil trasladarlas a tarifas y aumenta el riesgo de pérdida de rentabilidad. Si no hay una recomposición en los precios, también podrían aparecer problemas operativos.
En síntesis: el transporte de cargas atraviesa un fuerte salto de costos impulsado por el gasoil, en un momento clave para el agro, con impacto directo sobre la logística, la rentabilidad y, potencialmente, sobre precios y exportaciones.