
La liquidación de divisas del complejo agroexportador argentino está estrechamente vinculada al ritmo y volumen de ventas que realizan los productores, ya que esas operaciones son la base sobre la cual se generan los embarques y, posteriormente, el ingreso efectivo de dólares al país.
En este contexto, resulta clave analizar cómo evolucionaron las ventas de los principales cultivos durante el período comprendido entre el 26 de noviembre y el 24 de diciembre, una ventana temporal que coincide con el cierre del año y con decisiones comerciales relevantes por parte del sector productivo.
Según datos de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y del Centro de Exportadores de Cereales (CEC), la agroindustria argentina cerró el año 2025 con un desempeño exportador destacado. Las exportaciones del complejo alcanzaron los 31.388 millones de dólares, lo que representa un incremento de aproximadamente 6.250 millones de dólares respecto de 2024, es decir, una mejora interanual del 25%. Este crecimiento no solo refleja un mayor volumen exportado, sino también una combinación de factores como precios internacionales, mayor industrialización y condiciones normativas favorables en determinados momentos del año.
En su informe más reciente, CIARA–CEC destacó que durante el mes de diciembre la liquidación de divisas alcanzó los 1.015 millones de dólares, lo que implica un aumento del 33% en comparación con noviembre de 2025. A nivel anual, el acumulado total también mostró una suba del 25% respecto de 2024, confirmando que el sector exportador aportó durante 2025 unos 6.250 millones de dólares adicionales. En términos absolutos, el ingreso total de divisas del complejo agroindustrial se ubicó en torno a los 31.338 millones de dólares, consolidando su rol central en la generación de dólares para la economía argentina.
Diciembre presentó características particulares. Por un lado, marcó el inicio de los embarques de trigo y cebada de la nueva campaña, productos que suelen tener un fuerte impacto estacional en el comercio exterior. Por otro, continuaron las exportaciones de soja y de productos industrializados derivados de la oleaginosa, favorecidas por el régimen especial establecido por el decreto 682/2025, que dispuso la suspensión temporal de los derechos de exportación. Además, una parte del ingreso de divisas del mes estuvo vinculada al anticipo del impuesto realizado en septiembre, lo que también influyó en la dinámica financiera del sector.
Dado que la liquidación de divisas depende en gran medida del volumen comercializado por los productores, el análisis de las ventas realizadas entre el 26 de noviembre y el 24 de diciembre permite entender mejor el comportamiento del ingreso de dólares. En ese período, el trigo se posicionó claramente como el principal producto vendido. Los productores comercializaron 3,169 millones de toneladas adicionales, llevando las ventas totales a 10,034 millones de toneladas, frente a los 6,865 millones registrados un mes antes. Este salto significativo refleja tanto la necesidad de generar liquidez como el aprovechamiento de condiciones comerciales favorables. En términos de divisas, las ventas de trigo del último mes equivalen a unos 634 millones de dólares.
El segundo producto en importancia fue la cebada forrajera con destino a exportación. En este caso, se observó un incremento de 740 mil toneladas vendidas en el último mes, lo que representa un ingreso estimado de 155 millones de dólares. De esta manera, el total acumulado de ventas de cebada forrajera alcanzó 1,385 millones de toneladas, frente a las 645 mil toneladas contabilizadas el mes anterior. Este fuerte aumento pone de manifiesto el dinamismo de la demanda externa y la rápida respuesta comercial de los productores.
En tercer lugar se ubicó el girasol, con un crecimiento de 345 mil toneladas comercializadas en el período analizado. Considerando su equivalencia en productos exportados —principalmente aceite y harina de girasol—, este volumen representa un ingreso estimado de 216 millones de dólares. El girasol, si bien no tiene el peso de otros cultivos en términos de superficie, mostró un aporte relevante al flujo de divisas gracias a su alto nivel de industrialización y valor agregado.
En menor escala, también se registraron ventas de cebada cervecera. Los productores vendieron 90 mil toneladas con destino a exportación y otras 98 mil toneladas destinadas a la industria local. Aunque estos volúmenes son más modestos en comparación con el trigo o la cebada forrajera, contribuyen a diversificar la canasta exportadora y a sostener el funcionamiento de las cadenas industriales asociadas.
Si se consideran en conjunto los tres principales productos vendidos en el período —trigo, cebada forrajera y girasol—, el ingreso de divisas total estimado, a partir de un cálculo teórico que surge de multiplicar los volúmenes comercializados por sus respectivos precios de exportación, supera levemente los 1.000 millones de dólares. Esta cifra resulta muy similar al ingreso de divisas informado oficialmente por CIARA–CEC para el mes de diciembre, lo que refuerza la consistencia entre los datos de ventas primarias y la liquidación efectiva de dólares.
En síntesis, el análisis del volumen de ventas realizado por los productores entre fines de noviembre y diciembre confirma que el fuerte protagonismo del trigo, acompañado por la cebada forrajera y el girasol, fue determinante para explicar el nivel de liquidación de divisas del último mes de 2025. Estos movimientos comerciales no solo reflejan decisiones individuales de los productores, sino también el impacto de las políticas vigentes, las condiciones del mercado internacional y la estacionalidad propia del sector agroindustrial argentino.