
Canadá anunció oficialmente que retomará las importaciones de carne de pollo provenientes de Brasil, luego de haberlas suspendido de manera preventiva a mediados de 2025 tras la detección de un brote de influenza aviar de alta patogenicidad en el estado de Rio Grande do Sul.
La decisión fue comunicada al Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil y posteriormente confirmada por la Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA), entidad que nuclea a las principales empresas exportadoras del sector avícola.
La suspensión de las compras canadienses se había activado como parte de los protocolos internacionales de resguardo sanitario, luego de que se detectara un foco de la enfermedad en una granja comercial brasileña. En ese contexto, varios países importadores optaron por cerrar temporalmente sus mercados al pollo brasileño, a fin de minimizar cualquier riesgo zoosanitario y proteger sus propios sistemas productivos. Esta reacción es habitual frente a la aparición de enfermedades de notificación obligatoria, especialmente cuando se trata de grandes exportadores globales como Brasil.
Tras la detección del brote, las autoridades sanitarias brasileñas pusieron en marcha de inmediato los procedimientos previstos por los organismos internacionales, que incluyen la contención del foco, el sacrificio sanitario de las aves afectadas, la desinfección exhaustiva de las instalaciones, la delimitación de zonas de control y vigilancia, y el monitoreo permanente para descartar la circulación del virus en otras regiones. Estos protocolos, alineados con las normas de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), fueron determinantes para demostrar la capacidad de respuesta del país ante emergencias sanitarias.
De acuerdo con la información oficial difundida por el gobierno brasileño y la ABPA, una vez concluidas todas las etapas de control y cumplidos los plazos establecidos por la normativa internacional, Brasil logró recuperar su estatus sanitario como país libre de influenza aviar de alta patogenicidad. Este reconocimiento fue un paso clave para que Canadá revisara la situación epidemiológica, evaluara los informes técnicos presentados y resolviera levantar las restricciones a las importaciones de carne de pollo.
Desde la ABPA destacaron que la reapertura del mercado canadiense constituye una señal clara de confianza en el sistema sanitario brasileño, en la transparencia de la información brindada y en la eficacia de los mecanismos de control aplicados. Asimismo, subrayaron que la decisión permitirá avanzar en la normalización del comercio internacional, luego de un período en el que las restricciones generaron pérdidas económicas y alteraciones en la logística exportadora del sector avícola durante buena parte de 2025.
Brasil se mantiene como uno de los principales exportadores mundiales de carne de pollo, con presencia en más de 150 mercados, y Canadá figura entre los destinos relevantes, tanto por volumen como por valor agregado del producto. En este sentido, la reanudación de las compras no solo representa el cierre de un ciclo de restricciones iniciado con el brote en Rio Grande do Sul, sino que también refuerza las expectativas de estabilidad y previsibilidad para las exportaciones avícolas brasileñas de cara al inicio de 2026, en un escenario global marcado por crecientes exigencias sanitarias y comerciales.
En paralelo, el fortalecimiento de la confianza internacional en los sistemas de control brasileños también se refleja en otros segmentos de la producción animal. En ese marco, el gobierno de Japón confirmó que a lo largo de 2026 llevará a cabo una auditoría integral del sistema de producción y de los controles sanitarios aplicados a la carne vacuna de Brasil. Esta evaluación es un paso fundamental dentro del proceso de apertura del mercado japonés a la carne bovina brasileña, uno de los más exigentes y valorados del mundo.
La eventual habilitación de la carne vacuna brasileña para ingresar a Japón representaría una oportunidad estratégica para diversificar destinos, ampliar el acceso a mercados premium y consolidar la posición de Brasil como proveedor confiable de proteínas animales a nivel global. En conjunto, tanto la reapertura del mercado canadiense para el pollo como la auditoría japonesa en carne vacuna reflejan el peso del cumplimiento sanitario y la diplomacia comercial en el comercio internacional de alimentos.