
El análisis del 2025 indica que será un año favorable para realizar inversiones estratégicas en la ganadería, especialmente debido a la estabilización de los precios y la inflación contenida.
El precio de los granos sigue estando bajo, mientras que el valor de la carne se mantiene fuerte tanto en el mercado local como en las exportaciones, lo que ofrece un panorama relativamente favorable para la ganadería.
La clave de la oportunidad está en los insumos dolarizados, que están más baratos en términos relativos debido a la fortaleza del peso frente al dólar. Entre estos insumos, se destaca la fertilización de verdeos y praderas, la confección de silajes, y la compra de granos y alimentos balanceados para la hacienda. Además, se presentan oportunidades para adquirir semen, instalaciones y maquinaria con componentes importados a precios más competitivos.
Sin embargo, se recomienda ser cauteloso con los gastos fijos en pesos (como los de estructura), ya que no están acompañados de incrementos significativos en la producción. Por lo tanto, el 2025 parece ser un año en el que la prudencia en los gastos y la inversión en insumos estratégicos podrían contribuir a una gestión eficiente en la ganadería.