
La firma ALZ-Agro fue reconocida en el primer puesto entre
las 10 empresas de América Latina más innovadoras en materia de agricultura
sustentable.
El premio es entregado por Agri Business Review, una
publicación líder en la identificación y ponderación de procesos y soluciones
en el sector agrícola.
“El reconocimiento fue a partir de los aportes que ALZ-Agro
desarrolló en materia de nutrición animal y llega en un momento en que la
producción agropecuaria se encuentra en una coyuntura crucial, que definirá el
rumbo de los próximos años”, informaron desde la compañía.
Y agregaron que, en un contexto de creciente conciencia
ambiental y la necesidad de poner en marcha prácticas sustentables, los
productores agropecuarios y las empresas agroalimentarias buscan soluciones
innovadoras, que mejoren la productividad y al mismo tiempo adoptan principios
respetuosos con el medioambiente.
Aquí entra en juego el concepto de economía circular, un
enfoque dinámico que acentúa la protección del medioambiente, mientras garantiza
la viabilidad económica.
ALZ AGRO EL COMPROMISO CON LA AGRICULTURA SUSTENTABLE
Vale recordar que ALZ-Agro está compuesta por un grupo de
seis empresas que comparten un compromiso para avanzar en las prácticas agrícolas
de manera sustentable.
Con un fuerte arraigo en el espíritu de la economía circular,
la compañía se destaca en el proceso de transformación de subproductos
desafiantes en soluciones ecológicas diseñadas a medida de la agricultura y la
ganadería.
Este camino comenzó en 2007, cuando después de haber
liderado empresas agrícolas exitosas, los socios fundadores comenzaron su
camino de forma independiente.
Los primeros pasos fueron un convenio de licenciamiento de
híbridos de maíz a Dow Agrisciencies (hoy Corteva) y el desarrollo de un
bioestimulante orgánico obtenido del proceso de fabricación de levaduras. En
ese momento, era una de las primeras transformaciones de un subproducto en un
insumo que mejora el proceso productivo de cultivos como la soja, el maíz y el
trigo, entre otros.
ALZ-Agro atribuye su éxito a un equipo dedicado, que
evolucionó de una startup de cuatro personas a más de 120 profesionales. La
compañía está preparada para el crecimiento internacional con proyectos tales
como proteínas a base de insectos, fertilizantes orgánicos y nutrición animal.
Ya tiene base en Uruguay e inicia actividades en Paraguay, Brasil y Perú y
apuntan a expandirse en Estados Unidos y otros países.
Ese primer acercamiento al concepto de economía circular los
llevó al siguiente paso que fue ingresar en el negocio de alimentación
ganadera, a partir del trabajo con subproductos de diversas industrias, como la
cervecería, la maltería y las levaduras.
Cada uno de esos pasos exigió no solamente aprovechar esos subproductos, sino también desarrollar soluciones prácticas para facilitar y hacer más eficiente el uso por parte de los productores. En muy pocos años, estas soluciones formaron parte de la dieta diaria de más de 250.000 vacas.
PALETA DE PRODUCTOS
Un caso paradigmático de sustentabilidad y éxito comercial
es el bioestimulante Smartfoil, que logró el liderazgo del mercado en el
segmento de los cultivos extensivos. Además de ser orgánico, este producto
reduce una parte de la fertilización nitrogenada y permite bajar la huella de
carbono del sistema en alrededor de un 30%.
Otra muestra de economía circular es el aprovechamiento de
un residuo de una industria farmacéutica para elaborar un coadyuvante. Al
aplicarlo, se mejora la calidad de las aguas duras y se logra una mayor
eficiencia de los fitosanitarios aplicados.
En alimentación animal, Nutriliq pone de manifiesto el
compromiso de la empresa para con la sustentabilidad medioambiental en el
sector ganadero. Se trata de un producto en líquido que incorpora en su
composición subproductos de otras industrias y este detalle resulta innovador
en el sistema de alimentación en Argentina.
La fórmula innovadora de Nutriliq mejora la digestibilidad
de las fibras que consume el animal, disminuye la emisión de gases y logra una
mayor eficiencia en el sistema ganadero. De esta manera, al abordar las
emisiones de metano en su origen, ALZ-Agro ofrece una solución integral para la
ganadería sustentable.
Una muestra de la efectividad de Nutriliq se desarrolló
durante la severa sequía en Argentina durante el año pasado. En este contexto
complejo, mejoró significativamente la calidad de la alimentación del ganado
cuando las pasturas se convirtieron en heno de mala calidad y el ganado estaba
en riesgo.
LOS NUEVOS DESARROLLOS
En estos días, ALZ-Agro está desarrollando un producto
innovador: una proteína sustentable que aprovecha los beneficios de las larvas
de la mosca soldado negro alimentadas con subproductos de la industria cervecera,
entre otras fuentes.
A partir de esta práctica pionera, se produce harina de
insecto con una composición excepcional de aminoácidos, aceite y otros productos
para alimentación animal.
“La proteína que desarrollamos a partir de subproductos y de
las larvas de la mosca soldado negro es un proceso continuo que permite obtener
productos de altísima calidad en menor tiempo y con menor uso de espacio y
agua”, detallaron desde la compañía.
También firmaron convenios con empresas de producción de
energía renovables para transformar sus residuos en fertilizantes orgánicos.
Basados en el concepto de economía circular, los desarrollos de nuevos
productos con menor impacto ambiental les permiten proyectar una oferta aún más
amplia en los próximos años.