
El fenómeno El Niño se llama así porque su mayor intensidad
suele darse en fechas cercanas a la Navidad y es precisamente lo que está
ocurriendo en Argentina, donde cada día que pasa se están registrando tormentas
más intensas, como el tornado que sacudió a Bahía Blanca el sábado por la noche
y provocó fuertes daños e incluso una tragedia en un club deportivo donde
murieron 13 personas al caerse un techo.
Tal panorama genera percepciones ambivalentes en el campo:
por un lado, el alivio y alegría de que continúen las lluvias y la recuperación
de la oferta hídrica para garantizar una buena cosecha tras tres años de
sequía; pero por el otro, el drama y preocupación por los daños que estas
continuas tormentas, y su fuerte intensidad, están provocando en diversos
puntos del país.
El sur de Buenos Aires, durante este fin de semana, fue el
epicentro de estos problemas: los daños que sufrió la ciudad de Bahía Blanca se
trasladaron a establecimientos rurales ubicados en su zona de influencia.
Según diversos reportes privados, que seguro irán creciendo
conforme pasen las horas y se pueda acceder a los lugares afectados, se
perdieron importantes lotes de cultivos, pasturas, además de daños materiales
por roturas de viviendas, silos y demás implementos comunes en la producción
agropecuaria.
LUEGO DEL TORNADO EN BAHÍA BLANCA, MÁS ALERTAS POR TORMENTAS
En este marco, en las próximas horas es posible que
continúen habiendo reportes con zonas que sufran problemas: el Servicio
Meteorológico Nacional (SMN) emitió este lunes alertas naranjas por tormentas
para Entre Ríos y el sudeste de Santa Fe, y otras de nivel amarillo para el
resto de dicha provincia y para zonas de Corrientes, Córdoba, Buenos Aires,
Santiago del Estero, Chaco, Formosa, Salta y Jujuy.
Para el caso del territorio entrerriano y las localidades
santafesinas de Constitución, Iriondo, Rosario, San Lorenzo, Garay, La Capital
y San Jerónimo se esperan tormentas, algunas localmente fuertes o severas, que
pueden estar acompañadas por actividad eléctrica muy intensa, ocasional caída de
granizo, abundante caída de agua en cortos períodos y no se descartan ráfagas
fuertes de manera localizada.
El área está bajo alerta naranja, que determina que “se
esperan fenómenos meteorológicos peligrosos para la sociedad, la vida, los
bienes y el medio ambiente”.
En toda la zona se prevén valores de precipitación acumulada
entre 70 y 90 milímetros, pudiendo ser superados en forma puntual, según informó
el organismo meteorológico.
En tanto, rige alerta amarilla para Baradero, Ramallo, San
Nicolás y San Pedro, en el norte de Buenos Aires; para todo el territorio
santafesino que no esté bajo nivel naranja; para Corrientes y para el este de
Córdoba.
Allí se esperan tormentas, algunas localmente fuertes, que
pueden estar acompañadas por intensa actividad eléctrica, ocasional caída de
granizo, y abundante caída de agua en cortos períodos de tiempo. Tampoco se
descartan ráfagas fuertes en forma localizada.
El organismo meteorológico estima para estas regiones valores de precipitación acumulada entre 40 y 60 milímetros, pudiendo ser superados en forma puntual.
Iguales condiciones climáticas se aguardan en Santiago del
Estero; el noroeste de Almirante Brown y de General Güemes, en Chaco; las
localidades formoseñas de Bermejo, Matacos y Ramón Lista; y en gran parte de la
provincia de Salta.
Para los distritos jujeños de Ledesma, Palpalá, San Antonio,
San Pedro, Santa Bárbara, Valle Grande y la zona baja de Doctor Manuel Belgrano
y de Tilcara se estiman valores de precipitación acumulada entre 20 y 40 milímetros.
Para los habitantes de las zonas bajo alerta por tormentas,
el SMN recomendó evitar actividades al aire libre, no sacar la basura y retirar
objetos que impidan que el agua escurra; estar atentos ante la posible caída de
granizo y para minimizar el riesgo de ser alcanzado por un rayo, no permanezcas
en playas, ríos, lagunas o piletas.
TESTIMONIOS
Benito Rodríguez es productor de cebollas en Pedro Luro, al
sur del foco de los daños más visibles del frente de tormenta. Sin embargo los
eventos también se hicieron presentes en su campo, pero con menores
intensidades.
“En Pedro Luro nos cayeron 90 milímetros, pero
afortunadamente solo fueron lluvias. Sin embargo algunos campos se enlagunaron,
pero como tenemos sistemas de desagüe se ha drenado y no hemos sufrido
pérdidas”, señaló en diálogo con Infocampo.
En ese sentido calificó como “positiva” a la tormenta. “A
nosotros en definitiva nos ha venido muy bien esta lluvia para apuntalar las
pasturas y lavar los suelos, que no tenían este tipo de lluvias desde hace
mucho tiempo en la zona del río Colorado”, comentó.
Cerca de allí reside Eduardo Juárez, el Coordinador Gremial
en APROVIS (Asociación de Productores Rurales de Villarino Sur). “En nuestra
zona el paso del temporal fue con mucha lluvia de golpe, e inundó los bajos en
los campos”, apuntó.
Y remarcó el mismo punto que Rodríguez: el buen drenaje de
los campos. “Los vientos fueron fuertes, algunos árboles caídos, algunas chapas
voladas, pero no pasa de ahí, algo parecido fueron los pueblos. Afortunadamente
los campos están drenando como corresponde”, señaló.
El paso de la tormenta en sentido hacia el norte, que
durante la madrugada hizo su paso por la Ciudad de Buenos Aires, también dejó
consecuencias en el centro de la provincia.
Martín Biscaisaque, presidente de Argentrigo, informó a este
medio: “en la zona de Necochea por ahora no se han reportado grandes daños en
los cultivos, en mi campo sufrí un poco de desgrane, pero nada significativo”.
“Sí sucedió en la zona de Gardey, cerca de Tandil, el pedido
para la aseguradora por los daños que el frente de tormenta causó en cultivos
de cebada”, comentó.